sábado, 30 de noviembre de 2013

La superación de
Maria Garcia rodriguez


María García Rodríguez se levanta de lunes a viernes a las cuatro y media cada mañana, para llevar a su hijo de 3 años a la escuela e ir a trabajar. Su trabajo comienza a las 7:00 a.m. y termina a las 4:00 p.m., a esta hora busca a su hijo en la escuela y lo lleva inmediatamente a un cuido porque a las 5:30 p.m. entra a su primera clase en la universidad. Llega a su casa, alrededor de las diez de la noche para hacer las asignaciones con su hijo. Su día termina aproximadamente a las doce de la media noche.
La joven madre, de 23 años, dice que lo más importante para una persona superarse es "tener las ganas de ser alguien. Siempre quise estudiar y ayudar a las personas, pero no sabía cómo hacerlo".

García Rodríguez, quien es estudiante de Relaciones Laborales en la Universidad de Puerto Rico (UPR), Recinto de Río Piedras, explicó que estudia por su hijo, para que él se sienta orgulloso de ella. La joven desea demostrarle a su hijo que "todo lo que uno se propone en la vida, se puede alcanzar".
La joven, quien vivió toda su vida en un residencial público hasta principios de este año cuando se mudó, asegura que le dice a todas las personas su procedencia, para que se den cuenta que no todo el que vive en un residencial es un adicto o vago, sino que muchos progresan. "Nadie se deja llevar por nadie, cada persona es independiente y toma sus propias decisiones", comentó la joven sobre la idea de que muchas personas le echan la culpa de lo negativo al residencial público.

María desea recomendarle a las personas que siempre que se tracen una meta sean responsables y acepten los retos; que aunque será difícil, se puede. María asegura que "aquel que tiene el deseo de progresar lo puede lograr".
La joven, recalcó que es importante tener confianza en sí mismo, y recomendó que cuando se tiene el tiempo muy comprometido, la persona debe llevar una agenda, en la cual se planifique lo que se va hacer diariamente. Luego debe seguir su itinerario fielmente, porque sino no se podrá tener un balance en las tres áreas: la familia, los estudios y el trabajo.

Otro consejo que brindó la joven, quien cursa su segundo año en la UPR, es que si algún día la persona se siente deprimida se debe arreglar y vestirse mejor que nunca. "Así los demás te dicen ¡qué bien te ves hoy!' y eso te anima", explicó. Propone además que la persona debe tomarse un día, o por lo menos una hora al día, para estar consigo misma y complacerse.


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